Bien. Por suerte ya no te extraño.
El problema ahora no es con vos, sino con la costumbre que tenía de estar acompañada.
Mis días ya no incluyen mensajes empalagosos, ni abrazos eternos (pero empiezan a vivir la novedad de hablar por las noches con extraños que tampoco tienen alguien a quien amar).
El problema ahora no es con vos, sino con la costumbre que tenía de estar acompañada.
Mis días ya no incluyen mensajes empalagosos, ni abrazos eternos (pero empiezan a vivir la novedad de hablar por las noches con extraños que tampoco tienen alguien a quien amar).
Ya no quiero tu cama, pero me cuesta entender que la única que puedo frecuentar a diario es la mía.
Ya no espero tu llamado, pero me resulta muy difícil que los únicos que reciba sean de amistades...
Ya no te recuerdo, pero necesito que pase un año sin tenerte para poder hacer el duelo de cada fecha típica a tu lado...
Ya no espero tu llamado, pero me resulta muy difícil que los únicos que reciba sean de amistades...
Ya no te recuerdo, pero necesito que pase un año sin tenerte para poder hacer el duelo de cada fecha típica a tu lado...
Hoy soy yo la que lleva historias alocadas al grupo (y una lista de nombres que aparecieron en tu ausencia).
Hoy mis responsabilidades están descuidadas (pero mi agenda tiene más planes que nunca).
Ya no pretendo caminar de tu mano, pero sigo sin aceptar que no tenga ese "alguien" que vele por mi seguridad.
Hoy empiezo a entender porqué todo esto tuvo que pasar y de a poco me animo a recordarte pero desde otro punto de vista.
Ya no lloro por amor sino por la felicidad que me produce el haber fortalecido ciertos vínculos (que no se hubieran consolidados si esto no hubiera pasado).
Te respeto. Hiciste lo correcto.
Podés dormir en paz... (que a la gente como vos... LE DIGO QUE NO).
Hoy mis responsabilidades están descuidadas (pero mi agenda tiene más planes que nunca).
Ya no pretendo caminar de tu mano, pero sigo sin aceptar que no tenga ese "alguien" que vele por mi seguridad.
Hoy empiezo a entender porqué todo esto tuvo que pasar y de a poco me animo a recordarte pero desde otro punto de vista.
Ya no lloro por amor sino por la felicidad que me produce el haber fortalecido ciertos vínculos (que no se hubieran consolidados si esto no hubiera pasado).
Te respeto. Hiciste lo correcto.
Podés dormir en paz... (que a la gente como vos... LE DIGO QUE NO).

No hay comentarios:
Publicar un comentario