agosto 10, 2010

Aprendiendo a jugar...


De no creerlo. Pero así sucedió y así hay que seguir.

No me preguntes porqué pero te elegí entre un montón y resultaste ser al que menos me hubiera gustado escoger si sabía quien eras.

¿Pero como saberlo? ¿Cómo verte sin verlos a ellos? ¿Cómo hacer para no escucharla en tus relatos?

Me agota el sólo pensar que ellos son condición excluyente de lo "nuestro". ¿Realmente era necesario que esto me sucediera?.

::: Me gustas, en cantidades. No voy a soltarte, no te preocupes.

:::::: La detesto, cada vez menos. Si voy a aceptarla, no hay otra opción.

::::::::: Lo olvido, aunque a veces vuelve. No voy a extrañarlo, dalo como un hecho.