Digamos que mi camino no era de los más despejados... Entre medio de la neblina únicamente podía dar en firme mis próximos 4 o 5 pasos, pero más no.
Sin entender hacia donde, me encargué de caminar (para que el mundo no se diera cuenta de lo tan perdida que podía estar).
Y así pasaron unas cuantas noches de tristeza o simplemente la maldita inercia que últimamente me visitaba muy seguido.
Pero de repente sucedió "lo menos esperado". Un trébol de 4 hojas... limpio, fresco y con ganas de darme toda su suerte (de esa que tanto estaba necesitando).
Lo agarré y no lo solté, pero tampoco sabía "cómo" usarlo. Pasaron los meses y más lo cuidaba y mimaba, queriendo que creciera todo el tiempo un poco más (aunque seguía sin estreno, pues quería dejarlo para una ocasión especial).
Hasta que un día algo raro sucedió. Mi suerte había cambiado repentinamente y todo pude comprenderlo.
Te empecé a amar... sin querer, lo confieso. Pero no te asustes... dejame terminar: "Sin querer... pero de esos sin querer que son REALMENTE QUERIENDO".
Sin entender hacia donde, me encargué de caminar (para que el mundo no se diera cuenta de lo tan perdida que podía estar).
Y así pasaron unas cuantas noches de tristeza o simplemente la maldita inercia que últimamente me visitaba muy seguido.
Pero de repente sucedió "lo menos esperado". Un trébol de 4 hojas... limpio, fresco y con ganas de darme toda su suerte (de esa que tanto estaba necesitando).
Lo agarré y no lo solté, pero tampoco sabía "cómo" usarlo. Pasaron los meses y más lo cuidaba y mimaba, queriendo que creciera todo el tiempo un poco más (aunque seguía sin estreno, pues quería dejarlo para una ocasión especial).
Hasta que un día algo raro sucedió. Mi suerte había cambiado repentinamente y todo pude comprenderlo.
Te empecé a amar... sin querer, lo confieso. Pero no te asustes... dejame terminar: "Sin querer... pero de esos sin querer que son REALMENTE QUERIENDO".
::: Y ahí me di cuenta que no hacía falta un milagro ni mucho menos un trébol :::
:::::: Mi mejor fortuna fue escuchar que vos también estabas enamorado ::::::

::::::::: Y mi mayor suerte es que era de mi :::::::::
No hay comentarios:
Publicar un comentario